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La eficiencia energética es uno de los factores más importantes para todas las empresas. Cuanto más eficiente sea el sistema de aire, menor será el consumo y el coste energético.

Gran parte de la energía que se pierde en una fábrica o planta se debe al derroche derivado de la instalación de aire comprimido. El impacto sobre la factura energética puede ser enorme y disparar el coste total de propiedad. Se han desarrollado distintas tecnologías para garantizar la mayor eficiencia posible de los sistemas de aire comprimido. Una de ellas es la transmisión de velocidad variable (VSD).

compresores de velocidad variable de la familia L75RS

¿Qué es VSD?

Los compresores con transmisión de velocidad variable (también llamada transmisión de frecuencia variable o velocidad regulada) utilizan un sistema inteligente que altera el régimen del motor en función de la demanda de aire. Controla el régimen (RPM) del motor para adaptarse a la demanda, variando así el consumo de energía. Cuando cae la demanda, el sistema de aire comprimido reduce el régimen del motor y también el consumo de energía.
esquema de compresor de velocidad variable
Los modelos Ultima utilizan transmisión de velocidad variable para ofrecer niveles máximos de eficiencia

Compresores de velocidad constante y variable

Los compresores de aire convencionales funcionan a velocidad constante. Producen una cantidad fija de aire comprimido por minuto. Esta tecnología ofrece muchas ventajas siempre que la demanda de aire sea constante e invariable. Sin embargo, este no es siempre el caso Los compresores de velocidad constante funcionan siempre a pleno rendimiento. Si la aplicación no aprovecha todo el aire producido, se produce un derroche de energía.

Además, los compresores de velocidad constante funcionan sin carga para evitar el estrés que produciría el arranque del motor. La máquina funciona sin generar aire, lo que implica un derroche de energía. Los compresores de velocidad variable evitan este problema porque adaptan la salida a la demanda. Al generar la cantidad exacta de aire que utilizan los equipos de salida, esta tecnología ayuda a mejorar la eficiencia de la planta.

Este vídeo muestra la secuenciación de un compresor de velocidad constante con una máquina de velocidad variable para adaptar con precisión la salida a la demanda de la red y ahorrar energía.

Ventajas de un compresor de velocidad variable

No requiere descarga: capacidad de arrancar y parar en condiciones de máxima presión del sistema.

Menor coste energético: evita el derroche energético que se produce al funcionar sin carga.

Menos subidas de potencia: evita los picos de corriente derivados del arranque del motor del compresor.

Mayor eficiencia energética: permite ahorrar un 30 % de la energía que consume un compresor de velocidad constante.

Control eléctrico preciso: el régimen del motor se puede reducir, interrumpir y aumentar.

Menos fugas del sistema: la menor presión del sistema reduce el riesgo de fugas.

¿Puedo beneficiarme de un compresor de velocidad variable?

Muchas instalaciones de aire comprimido se beneficiarían de la eficiencia que ofrece la tecnología de transmisión de velocidad variable. Sea cual sea su sector (alimentación y bebidas, automoción, medicina o fabricación), habrá variaciones en su demanda de aire comprimido.

Una combinación de compresores de velocidad variable y constante suele ser la solución más rentable y ventajosa para obtener el mayor ahorro energético y atender perfectamente la demanda de aire.

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