Cualquier forma de aire comprimido contiene partículas contaminantes. Éstas pueden impedir que un sistema neumático funcione como debería y pueden provocar problemas de calidad en la producción. Estos tienden a ocurrir si el aire de proceso entra en contacto con el producto. Son posibles varios tipos de contaminantes, ya que el aire ambiente o el aire de entrada pueden contaminarse con casi cualquier tipo de partículas, como polen, polvo, hidrocarburos o metales pesados como plomo, cadmio o mercurio. Las directrices DIN EN ISO y GMP de la UE definen, basándose en las clases de salas limpias [Fig. 1], cuántas partículas y de qué tamaño pueden estar presentes en una sala determinada. No se tieneen cuenta que las concentraciones de partículas en el compresor aumentan considerablemente cuando se genera aire comprimido. Durante el soplado de un sistema neumático, puede haber (aunque no necesariamente) contacto directo con el producto. Y esto puede dar lugar a la contaminación de las fórmulas debido a la altísima densidad de partículas que conlleva.